Viaje por Latinoamerica / Trip around Latin America

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Escrito por gatiando 06-07-2010 en General. Comentarios (1)

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La costa sur de Perú

Escrito por gatiando 29-04-2010 en General. Comentarios (9)

 

 

Grima y laura en el Oasis de Huacachina

 

"El Juglar y el Unicornio" restaurante de Rocío y David, rockero madrileño y residente en el paraíso de Huacachina.

 

 

Esta es la parte divertida, volver a subir la duna no tanto...

 

 

Nuestra casita durante 3 días...

 

El único rastro de civilización en 100 km

 

La playa roja

 

 

Después de las desventuras en Cusco, nos fuimos hacia la costa sur, buscando sol y playa....

La primera parada, Ica, es una ciudad pequeña pero con mucho movimiento, ruidosa, llena coches "bocineando" en todas direcciones y de peatones kamikazes que te empujan de las aceras si te cruzas en su camino. A 5 minutos del centro en taxi, la ciudad desaparece sin previo aviso, engullida por un interminable desierto de arena dorada. No hay más frontera que una calle; a la derecha: edificios, a la izquierda: gigantescas dunas que les doblan en altura.

Adentrandose en el desierto, justo cuando empieza a dar claustrofobia tanta arena, detrás de una duna aparece el "Oasis de Huacachina", una pequeña laguna rodeada de palmeras y apenas dos líneas de casitas pequeñas. Allí pasamos dos días que supieron a poco. Cuando el sol dejaba de apretar, nos íbamos a las dunas, a pasaer, a hacer "sandboarding" y a quedarnos hipnotizados con el espectáculo anaranjado del atardecer...

De allí a Pisco, ciudad aún en reconstrucción tras el terrible terremoto de 2007 que apenas dejó unos pocos edificios en pie. Aún se ven los destrozos en las calles y las casas, pero la gente sigue adelante con resignación y esa cabezona alegría peruana a prueba de tragedias.

Saliendo de Pisco, fuimos a perdernos del mundo a la "Reserva Natural de Paracas", un paraíso donde el desierto llega hasta la costa, mezcla de acantilados, playas y pequeñas bahías de pesca artesanal. Acampamos durante 3 días en la playa de La Mina, donde decidieron venir a bañarse con nostros delfines, lobos marinos y algún bebé de foca perdido de su manada...

Por el día nos acompañaban centenares de pelícanos, gaviotas y otras aves pescadoras. Por la noche, no estamos muy seguro de qué nos acompañaba, pero consiguió romper un agujero en la caseta y comerse parte de nuestra despensa!

Intentamos pescar algo por nuestros propios medios, pero no hubo suerte, así que tuvimos que ir al puertito de pescadores a probar las esquisiteces de la zona: ceviche de pescado y marisco y chicharrones.

Tras esta semana de relax y naturaleza, aterrizamos en Lima como Paco Martínez Soria cuando llegó a Madrid por primera vez con su boina... Pero hay que gatiar por todos los terrenos, así que superado el shock, a por Lima fuimos!

 

 

 

 

 

 

MACHU PICCHU, la verdad y sólo la verdad

Escrito por gatiando 24-04-2010 en General. Comentarios (7)

 

 

Camino a Aguascalientes, tranquilas madres! Es menos peligroso de lo que parece!

 

Amaneciendo en MACHU PICCHU

 

El mal tiempo no impidió que la tricolor ondeara en MACHU PICCHU

 

En Aguascalientes con ALessandro y Elena, compañeros de aventuras

 

Cusco

 

Rinconcitos de Cusco...

 

 

Después de 3 meses recorriendo Sudamérica, tuvimos la suerte de que al acercarnos al sur de Perú reabrieran MACHU PICCHU; cerrado durante 2 meses por las terribles  lluvias de enero, que causaron varias muertes y arrasaron los accesos ferroviarios y caminos a pie.

Partimos desde Cusco, la histórica capital Inca, donde se organizan las excursiones. Para situarnos, sólo hay tres formas de acceder a Aguascalientes, la población adyacente al parque; En tren desde Cusco (en estos momentos aproximadamente se sale desde la mitad del camino, ya que las vías aún no están reconstruidas en su totalidad), caminando en una excursión de cuatro días conocida como “El camino del Inca”, o en una carambolesca combinación de 10 horas de transporte público hasta una población llamada Sta. Teresa y 2 ó 3 horas de caminata (poco recomendable, ese camino es el que más sufrió por las crecidas del río y es muy inestable).

Comenzamos la investigación para decidir nuestro itinerario: El “Camino del Inca” cuesta unos 400$ (dólares americanos),  incluyendo, comidas, acampadas y una legión de porteadores peruanos que cargan todo el equipo necesario durante los 4 días. El tren, transporte prácticamente monopolizado por la concesionaria PERU RAIL, parece la opción más cómoda; Los precios: Billete de ida desde 45$ hacia arriba, el trayecto  cubre 28 km y tarda 1 hora y media, (Esto equivaldría a pagar 750€ por un billete de ida Madrid-Barcelona y tardar unas 32horas). La tercera opción (La carambola) la venden las agencias en paquetes de 2 ó 3 días, combinando caminatas y coche, no la encontramos por menos de 150$, comidas aparte, (Las agencias no incluyen comidas gracias a un acuerdo con los restaurantes locales, para no perjudicarles económicamente). No deja de sorprender el hacho de que todos los precios se anuncien en Dólares, moneda no oficial en la República de Perú.

Aún en Cusco, compramos las entradas a MACHU PICCHU, son válidas sólo para un día, así que hay que decidir cuál. Valen 126 Soles (unos 36€), son cuatro entradas, 504 Soles. Primera gran sorpresa, la oficina exclusiva de ventas, propiedad del gobierno peruano, no acepta pago con tarjeta. Si tienes efectivo suficiente, bien; si no, camina 500m hasta el cajero más cercano. La mayoría de cajeros de Perú sólo da un máximo de 400Soles de una vez y cobran un suplemento del  3,5% antes de las comisiones de ese banco y de tu banco. Por tanto, saca dos veces, paga doble de comisiones y luego camina de vuelta a la oficina de venta con un fajo en tu bolsillo equivalente al salario medio mensual peruano.

Nos sentimos aventureros, así que optamos por una ruta “alternativa”, llegar a Aguascalientes caminando por las vías del tren, se tardan 7 horas, pero es bastante seguro y el paisaje nos han dicho que es impresionante. (Y de paso nos ahorramos unos dólares del tren).Comenzando el camino, más sorpresas, decenas de porteadores vuelven a pie desde Aguascalientes con inmensas mochilas de hasta 40kg durante 7 horas por las vías del tren. Van trotando y sudan como pollos, pero todos sonríen levemente y sueltan un tímido “Qué tal amigo?”. Los porteadores del “Camino del Inca”, después de 4 días cargando esos kilos hasta Aguascalientes para los turistas montaña arriba y abajo, no pueden volver en tren, ni sus empleadores, ni PERU RAIL, ni nadie, ha pensado en ellos.

Una vez en nuestro destino, derrotados pero satisfechos por la gesta, preparamos el día siguiente: Hay que levantarse a las 4:00, el primer micro hacia el parque salea las 5:30, el parque abre a las 6:00, y hay que llegar entre los 200 primeros para poder acceder al HWAYNA PICCHU, montaña aledaña a la ciudad sagrada, de donde se disfrutan las mejores vistas.

Al tomar el micro, más sorpresas, el trayecto cuesta 14$ (40Soles), lo que significa que un paseo de 15 minutos cuesta lo mismo que un billete en coche-cama entre Arequipa y Cusco, de 10 horas de duración. La amable vendedora me pregunta si pagaré en dólares o en soles, yo reprimo mi pregunta “¿Estamos en Perú, no?”. Mi sorpresa sigue in crescendo, como pago en soles, saca la calculadora y me da el precio según el cambio de ese día. Increíble!!! La tarifa es en dólares americanos, el precio en soles varía según el cambio del día!

Una vez en el parque, sigue el despilfarro: Hay que pagar para usar los baños y la única cafetería vende un café por 8 Soles (equivalente a dos menús de primer y segundo plato en cualquier ciudad peruana) y una hamburguesa por 25 Soles (precio por persona de una noche en un buen hotel en Cusco). Existe, eso sí, una alternativa: un hotel-casino de lujo a la entrada del parque ofrece un suculento buffet por 34$ más bebidas.

Durante la visita nuestra suerte es desigual; Jacqueline, nuestra guía, es muy agradable y eficiente, nos explica cada detalle sobre la ciudad y la vida de sus habitantes, amenizando las explicaciones con historias y anécdotas. Los guías son generalmente una lotería, pero hoy valió la pena, así que gustosamente le abonamos los 100 Soles, establecidos como tarifa estándar por un guía. Sin embargo, el tiempo no es tan favorable, está muy nublado y llueve, no podemos disfrutar de las espectacular vista del conjunto ciudad y montañas. Esperamos todo el día, pero el milagro no llega. No hay nadie a quien culpar, sólo ha sido mala suerte. Por un instante barajamos la posibilidad de volver al día siguiente; imposible, hay que volver a pagar la entrada y perderíamos el billete de tren de vuelta Cusco a la mañana siguiente, demasiadas complicaciones.

De regreso en Aguascalientes, desechamos comer en unos de los carísimos restaurantes para turistas y vamos al mercado local. En el comedor, menú de dos platos caseros por 1,5€. Valeria, la cocinera, nos cuenta que ha vivido en Aquí toda la vida, pero sólo va a Cusco un par de veces al año; no puede pagarse el tren (ni siquiera con el escueto descuento para residentes) y sus piernas se niegan a las duras caminatas hasta Sta. Teresa. Cuanto más cuenta, menos creemos, y nuestro continuo estado de sorpresa empieza a convertirse en una amarga decepción. “Durante las lluvias y los posteriores 2 meses de cierre, la gente sufrió mucho, no había ni un turista y los trabajadores se marcharon a Cusco a probar suerte”. No hubo ayudas, no hubo subsidios, al parecer el dineral que dejan los miles de turistas que visitan diariamente MACHU PICCHU no es suficiente para echar una mano a la población local en momentos de crisis…

Todo esto son los datos, un intento de transmitir nuestra experiencia. Cada persona podrá tener su impresión y llegar a su propio veredicto, nosotros dimos el nuestro cuando nos cruzamos en Cusco con dos buenos amigos gatiadores: “Creo que te lo puedes ahorrar!

 

 

 

Perú; Arequipa y Cañón del Colca

Escrito por gatiando 18-04-2010 en General. Comentarios (8)

 

 

La comida Arequipeña, exquisita...

 

 

El vuelo del Cóndor

 

Trekking en el cañón, alucinantes vistas

 

 

El "Oasis"; nuestro paraíso particular...

 

 

 

Nuestra primera parada en Perú fue Arequipa, segunda ciudad del país. Viniendo de Bolivia, Perú parece cien años más desarrollado tan solo ver las carreteras y los vehículos, más aun al llegar a Arequipa...

La ciudad es bonita, en el centro las calles están bien conservadas y los edificios coloniales reconvertidos en tiendas de última moda, restaurantes fashion y locales modernos. La gente es muy amable y hay muy buen ambiente, se nos iban las horas paseando y descubriendo los rincones del centro. Nos dimos un pequeño homenaje de comida Arequipeña, famosa en todo el país y nos supo a gloria después de mucho sin pisar un buen restaurante!

Al salir de viaje hacia el cañón del Colca (a unas seis horas) pudimos ver las afueras de la ciudad, interminables barrios de aspecto tan pobre como descuidado con inumerables casas a medio construir, algunas de ellas habitadas. Esta es una de las características que primero sorprenden de Perú, lujo y pobreza se mezclan en una convivencia aparentemente pacífica, al menos a los ojos del turista....

De camino al cañón, paramos en la Cruz del Cóndor, por supuesto el vuelo mañanero del cóndor es paso obligatorio de miles de turistas, pero sin duda vale la pena. Ver volar un pájaro de 2 metros y 12 kilos por encima de tu cabeza te deja boquiabierto, y más aún con el silencio absoluto que reina en el valle, se pueden oir hasta las alas batiendo; Impresionante!

El trekking hacia el interior del cañón es duro, durísimo, pero te adentra en uno de los paisajes más bonitos que hemos visto hasta ahora, cinco horas de bajada por un precipicio interminable, que te llevan al "oasis", un grupito de hoteles rurales sin apenas luz ni agua donde sólo se llega caminando o en mula.

A la mañana siguiente tocaba subir de vuelta, pero no hubo que pensarlo demasiado; cambio de planes, nos quedamos en el oasis!!! Maravilloso día de relax y piscina con nuestros compis italianos, Elena y Alessandro, a las 6 y media, ya de noche, cena y a las ocho en la cama. A la mañana siguiente: tres horas de subida de vuelta al mundo; muy duro, por momentos creímos que no podríamos, pero la recompensa de llegar a la cima hace que te olvides de todo, vale la pena, una y mil veces.

Volver a Arequipa, una vez perdida la excursión organizada por quedarnos en el oasis, suponían una nueva aventura, la del transporte comarcal en Perú. Compramos el billete y nos fuimos a desayunar. A la vuelta, 70 personas empujándose para entrar en un micro de unas 30 plazas; Comienza la lucha, en la confusión, un peruano nos mira y dice "Empuje, empuje! Aquí funciona así!". Sólo unos pocos teníamos asientos reservados, pero daba igual, la gente llega y se sienta, si hay alguien en tu asiento, tienes que echarlo, son seis horas de trayecto, no iba a ser fácil!!!

No nos fue mal: Un niño de unos 12 años y su madre, resultaron bastante fáciles de intimidar y recuperamos nuestros asientos. No tuvo la misma suerte un sevillano que nos encontramos, una señora de unos 60 años y 110 kilos no quiso atender a razones; el pobre perdió su asiento!!

Tras seis horas de trayecto oyendo la discografía completa del grupo "AGUA BELLA" (busquen en youtube para que entiendan la experiencia) vuelta a Arequipa y a seguir gatiando.... 

 

 

 

 

 

 

Lago Titicaca y rumbo a Perú

Escrito por gatiando 13-04-2010 en General. Comentarios (9)

 

 

Llegada al embarcadero de "Isla del Sol"

 

 

Impresionantes las montañas nevadas rodeando el lago

 

 

 

Por allá por donde hubo españoles, dejaron iglesias, algunas preciosas...

 

 

Curiosamente Titicaca significa en la lengua Tiwanaku: "Por donde andubo el gato". Así pues, andubimos nosotros gatiando también...

Llegamos por Copacabana, en el lado de Bolivia, al girar una curva en el camino aparece de pronto el lago; el más extenso y alto del mundo. Realmente parece el océano, ya que desde muchos puntos no puede verse la orilla de enfrente, tan solo horizonte. Todos los pueblos en centenares de kilómetros a la redonda viven por y para el lago, en el se basa su economía (pesca y turismo) y su fé, ya que está repleto de lugares sagrados, especialmente la "Isla del Sol".

Visitamos la isla, a la que se accede por dos puntos: Norte y Sur, en ambos hay embarcaderos repletos de turistas y tiendas, pero recorriendo la isla de punta a punta, cambia mucho el panorama.

Cruzamos bosques y playas, pequeños puertitos de pescadores y muchas aldeas. Allí los habitantes apenas hablan español, se dedican principalmente a la agricultura y a criar algunos animales, que caminan sueltos por la isla comendo todo lo que encuentren.

Nos quedamos en un hostal familiar perdido en medio del camino con vistas una playa preciosa, con el lago y las montañas de fondo. La familia nos dió de cenar  trucha; casi el pan nuestro de cada día en los pueblos alrededor del lago.

Nos llamó la atención la gran cantidad de niños, aparecían por todas partes, en el centro de la isla venían del colegio o ayudaban a las familias en la huerta, en los embarcaderos venden artesanía u ofrecen alojamiento en casa de sus familias.... Esto ha sido habitual en nuestra visita a Bolivia; niños trabajando en todas partes.

Esperando el barco de regreso vinieron tres hermanos a vendernos artesanía, nosotros jugábamos a las cartas y ellos jamás las habían visto. Les hicimos un par de trucos con la baraja y alucinaron, no parabamn de reírse y de pedirnos más trucos. Conseguimos, al menos por un rato, que se olvidaran de que tenían que vender y que fueran sólo lo que son: niños.

Después tuvimos que pagar el peaje, claro, regalarles golosinas!

De vuelta a Copacabana salimos a Puno, en el lado de Perú, desde donde comenzamos a recorrer un nuevo país, les seguiremos contando, no dejen visitarnos....